Después de una sesión a puerta cerrada entre dirgencia y operadores del PRI en Puebla, en torno de su delegado, el norteño Rogelio Cerda Pérez, so pretexto de respaldar a Jorge Estefan Chidiac al frente del tricolor hasta el 2018, y pretender con ello acotar los rumores de su salida, de pronto, aparecieron los presuntos responsables de la derrota.