#ElRincónDeZalacaín: Romeritos y Ahuautle
“Todos los hombres comen; pero son pocos los que saben comer" Balzac Rodeados de una leyenda negra, los “Romeritos" han sobrevivido por siglos en la dieta mesoamericana. Anteriores a la llegada de los peninsulares, estas hierbas despreciadas en una época, consituyen hoy día una costumbre “sine qua non” para identificar la Cena de Navidad. Deben su nombre al enorme parecido con la hierba importada por los españoles, el Romero. Pero no siempre fue así, discursaba el aventurero Zalacaín con quienes defendían la costumbre exclusiva de comerlos en épocas de Cuaresma, pues indiscutiblemente se vieron beneficiados de la gastronomía en tiempos de vigila por poderse mezclar con moles y clemoles propios de cada región del país, máxime con las variedades de mariscos secos, como los charales y los camarones convertidos en tortitas. Por ser una hierba sivestre, surgida como regalo de la tierra sin cultivar, donde la siembra no se registra, sólo aparecen al paso del caminante en el campo, ...