Almendras y Cacahuates Garrapiñados
El Rincón de Zalacaín Jesús Manuel Hernández Falso de toda falsedad, dijo el aventurero a su interlocutor quien defendía el origen francés de los "garapiñados", nombre americanizado del original, con doble "r", Garrapiñado, decía Zalacaín quien no aceptó como cierta la afirmación sobre la herencia de tal forma de caramelizar las almendras y cacahuates derivada de la intervención francesa. La charla acudió a la mesa del café debido a la celebración de las Fiestas de Mayo, no argentinas, mexicanísimas, de Puebla de Zaragoza y la influencia francesa en modas y costumbres angelopolitanas después de 1862, asunto innegable, por supuesto, dijo el aventurero, debido a la tradición de comer, beber, vestir y sentarse a la mesa con los modales afrancesados. Hasta el mobiliario de la ciudad tuvo su influencia francesa, las farolas y algunos rasgos arquitectónicos reconocen la impronta francesa. La repostería también recibió influencia y se pusieron de moda los restaurantes con ...