Antes de 1960 difícilmente los poblanos consumían papas fritas, francesas o chips, en bolsita, es decir, en la forma del snack norteamericano cuyo nombre globalizado sería el “fast food”. La dieta regional se defendió por un buen tiempo hasta que la década de los 60 aparecieron las marcas populares como “Sabritas”, que adornaban los mostradores de los tendajones; carteles de colores, y bolsitas acomodadas junto a los panes de caja completaban la publicidad atractiva a los niños y rechazada por los adultos. Todo un fenómeno se derivó de la nueva práctica infantil, comer papas fritas de bolsita trajo un cambio cultural que a la fecha sobrevive. John Richard Simplot, conocido como JR, montó la primera planta en Aberdeen, para producir industrialmente las papas fritas en sus diversas presentaciones. Jornadas laborales de 24 horas diarias eran dedicadas a lavar, seleccionar, pelar, cortar, clasificar, escaldar, freír y congelar las papas industrialmente, como consecuencia de la demanda y ap...