Fue en 1953 cuando la Sonora Matancera estaba en el medio de su llamada Epoca de Oro, un lapso donde la música cubana tuvo impacto en tierras mexicanas. El grupo integrado en Matanzas, Cuba, en la década de los 20, fue introduciendo a varios cantantes y músicos como Dámaso Pérez Prado y en 1951, Bienvenido Granda, un personaje peculiar. Bienvenido Rosendo Granda Aguilera fue bautizado como “El Bigote que canta”, poseía una extraordinaria voz y un enorme bigote, con ello remataba una imagen y un ritmo muy especial de la época.