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Un cambio demográfico drástico en dos décadas
El Centro Histórico de la ciudad de Puebla ha perdido casi la mitad de sus residentes permanentes en un período de 20 años. Datos verificados indican una reducción poblacional del 45.7 por ciento entre 2000 y 2020, un fenómeno atribuido principalmente a la gentrificación.
El mecanismo detrás del desplazamiento
El proceso se explica por un patrón urbano documentado: la mejora en infraestructura y servicios como alumbrado y seguridad eleva el valor del suelo. Esto ha llevado a la transformación de viviendas tradicionales, como vecindades, en locales comerciales, hoteles y bodegas. La oferta de vivienda asequible para estudiantes o trabajadores con salario mínimo es actualmente muy baja.
Población flotante y precios inalcanzables
El centro ahora es habitado mayoritariamente por una población flotante, principalmente turistas que pueden pagar altos costos de hospedaje. Las rentas en la zona oscilan entre 10,000 y 16,500 pesos mensuales, cifras muy superiores a los 4,300 a 7,000 pesos de la periferia, con incrementos de hasta el 9% entre 2023 y 2024.
Un debate sobre la pertenencia del patrimonio
Investigaciones académicas plantean una pregunta central sobre este proceso: ¿A quién pertenece el patrimonio del Centro Histórico de Puebla? La pregunta refleja la tensión entre la revitalización urbana y la preservación del tejido social original de la zona.
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