Cuando pensamos en los motivos por los que un gobierno municipal no moderniza sus servicios, solemos creer que es por falta de dinero. Sin embargo, la realidad puede ser mucho más incómoda: a veces, simplemente no les conviene que veamos lo que hacen. Durante el SmartCity ExpoLATAM 2026 en Puebla, Andrea Norton, CEO de Saleshub, puso el dedo en la llaga al revelar una verdad que a las estructuras tradicionales de poder les incomoda profundamente: el rechazo a la tecnología muchas veces es, en el fondo, un rechazo a rendir cuentas.
El miedo a la transparencia en tiempo real
Gran parte del motivo por el cual a veces no se invierte en inteligencia artificial en el sector público es porque esta tecnología trae consigo mucha transparencia. Para ciertos gobiernos, mostrar sus datos de forma clara y abierta simplemente no resulta conveniente en comparación con otras soluciones menos auditables. Norton explicó ante el foro que la Inteligencia Artificial (IA) no es algo que piense por nosotros, sino una herramienta que nos ayuda a analizar los datos y tenerlos en tiempo real para tomar decisiones. Este acceso inmediato a la realidad es un cambio monumental frente a la opacidad con la que tradicionalmente operan las autoridades.
Para que estas herramientas beneficien a las comunidades de la Mixteca, debemos exigir lo que la especialista llama "transparencia algorítmica". La implementación de IA es una decisión de diseño que define directamente si la tecnología amplía o erosiona la confianza pública. Como advertencia sobre los riesgos de no auditar estas herramientas, Norton recordó controversias en elecciones pasadas donde se señaló fraude, originadas precisamente por problemas de transparencia algorítmica donde los desarrollos permitían la alteración de datos.
Tu "derecho a entender"
Aquí es donde entra un concepto vital para empoderar a nuestra región: el derecho a entender. Existe una enorme brecha educativa respecto a estas tecnologías que no solo afecta a los ciudadanos, sino que está presente dentro del propio gobierno. Muchas veces, las autoridades municipales se acercan a instituciones para adquirir soluciones sumamente técnicas y les hablan en un lenguaje que ni siquiera ellos mismos comprenden. Si nuestros gobernantes no entienden cómo funcionan los sistemas que compran con nuestros impuestos, ¿cómo van a garantizarnos que operan a nuestro favor?
Por ello, Norton señala que los gobiernos deben contar con departamentos hiperespecializados capaces de encontrar soluciones que ofrezcan la mejor calidad, precio y tiempo. Pero del lado ciudadano, la exigencia debe ser el acceso efectivo. Hoy en día, la gente tiene la obligación de acceder a la información para hacer valer sus derechos, pero a menudo se topa con plataformas incomprensibles y no se siente escuchada.
La solución radica en crear sistemas de "doble panel": una vista para que el gobierno gestione internamente y otra pública para que el ciudadano pueda insertar solicitudes directamente y vigilar su atención. La tecnología solo funcionará a nuestro favor en Tepexi cuando comprendamos que exigir bases de datos claras, algoritmos explicables y rendición de cuentas no es pedirle un favor al ayuntamiento, es ejercer nuestro derecho a entender.
